Terminaron las Fiestas de la Independencia, tan esperadas por unos y
aborrecidas por otros. Durante cinco días muchos cartageneros y turistas
pudieron disfrutar del cronograma cultural y festivo, propio de la
celebración anual.
Pero, por el otro lado, muchos también sufrieron los estragos causados
por el vandalismo y la falta de consciencia de ciudadanos que, llevaron a
la cancelación y restricción de permisos para eventos por los
historiales de violencia que tenían.
Además de las constantes y repetitivas riñas que no respetaban barrios,
los improvisados “banditos”, que ya habían sido prohibidos por las
autoridades, terminaban en batallas campales entre los asistentes y la
Policía, desde el de La Plazuela hasta el de El Cabrero.
Algunos de los eventos organizados otras veces por la comunidad y
cancelados rotundamente por el Distrito por la violencia de años
anteriores fueron en San Diego y San Pedro, lugares en los que la
Policía no permitió el ingreso de personas ajenas a estas comunidades y
evitó la aglomeración en los alrededores.
(Lea también Jóvenes se enfrentaron con la Policía en bando improvisado)
“Balance positivo”: Directora del IPCC
Para la directora del Instituto de Patrimonio y Cultura (IPCC), Oviris
Caraballo, el desarrollo cultural de las Fiestas de la Independencia
tuvo un balance positivo.
“A pesar de que los medios y la Policía han querido endosar hechos violentos a las Fiestas, eso es falso.
Nuestros
eventos han sido limpios, incluso, en muchos no hubo siquiera una
discusión. La agenda académica y cultural se cumplió ciento por ciento”, dijo Caraballo.
Frente a las medidas que se deben tomar para mejorar la experiencia de
la festividad para próximos años, sugirió que la Policía y la Secretaría
del Interior deberían organizar avanzadas en los barrios donde se
desarrollan actividades culturales, hacer pedagogía y prevención
efectiva. “Los gestores culturales no tienen nada que ver con hechos
violentos. Hay que evitar que se pongan picós a alto volumen o se
realicen actos paralelos a las Fiestas”, indicó.
Además, conminó a la Escuela de Gobierno del Distrito a trabajar más en
su labor de formación para que cuando lleguen las Fiestas haya más
fortaleza en cultura ciudadana.
Proceso de convivencia
“No tienen sentido unas festividades si no sabemos respetarnos” y “si no
somos capaces de convivir en paz no vale la pena tener fiestas”, fueron
trinos en Twitter del alcalde encargado, Bruce Mac Master, respecto a
los hechos violentos en vísperas de las Fiestas.
(Lea más en “Es absurdo que vayan a las Fiestas a matarse”, dijo Mac Master)
El debate sobre su continuación o cancelación cobró relevancia mientras
estas avanzaban y varios columnistas compararon las fiestas del ayer con
las de hoy.
Frente a esta situación, Mac Master señaló la necesidad de crear un
proceso de convivencia alrededor de

las Fiestas de la Independencia.
“O
se crea este proceso y somos capaces de llevar bien unas fiestas
masivas y realmente populares, o hay que tomar la decisión de
controlarlas, acabarlas o hacer solo dos o tres eventos”,
indicó el encargado, agregando que esta decisión se debía tomar de
manera urgente para empezar con el trabajo en colegios, comunidades,
autoridades culturales y la Policía.
Según Mac Master, donde hay fiestas populares masivas debe haber una
decisión ciudadana. “Lo hay en Río de Janeiro o en Barranquilla. Por
ejemplo, Bogotá no es capaz de realizar fiestas de esta naturaleza
porque el vandalismo supera al disfrute y la alegría.
Cartagena lo había sido históricamente, pero hoy, no es capaz”,
dijo, y aseguró que, sin duda, los actos violentos nublaron la
celebración de la Independencia porque “no se puede estar completamente
feliz o disfrutando cuando hay violencia y muertos. Solo uno, dos o tres
muertos es una cifra intolerable. Cartagena no se puede dar el lujo de
tener muertos como costo de sus festividades”, precisó, y aclaró que los
muertos resultaron de la combinación de vandalismo, falta de
tolerancia, exceso de alcohol, incluso, del accidente en la Vía del Mar.
A pesar de esto, destacó eventos como el Cabildo de Getsemaní y el
Desfile de la Independencia. “Uno hubiese querido que todo funcionara
igual de bien que estos eventos”, concluyó.
Borrachos
El Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT), reportó
que durante las Fiestas de la Independencia fueron sancionadas 101
personas por conducir en estado de alicoramiento. En ese mismo sentido,
se presentaron 49 accidentes, sin muertos, con daños materiales y 22
personas heridas gravemente.
(Lea también Seis heridos deja accidente en Castillogrande)
El balance que entrega el grupo especial del DATT y la Policía señala
que fueron impuestos 480 comparendos por diversas acciones hasta el
sábado.
Durante las fiestas, ingresaron a la ciudad más de 11 mil vehículos.
La tarima del Desfile
La instalación de la tarima para el Desfile en traje de baño del
Concurso Nacional de Belleza generó rechazo en su momento. Pasó el
evento y, según el director de la Asociación de Vecinos de Bocagrande,
Castillogrande y El Laguito (Asobocala), Ignacio Villarreal, no hubo
quejas por parte de la comunidad respecto al ruido.
“De hecho estoy extrañado, sin embargo, la expectativa que se había
generado de que sería un ruido estrepitoso fue superada”, dijo
Villarreal. El comandante de la Policía, general Carlos Rodríguez,
confirmó que la institución no recibió quejas de vecinos por el ruido
generado.
El Nuevo Hospital de Bocagrande, que nunca estuvo de acuerdo con la
realización del evento por la cercanía al el centro de salud, señaló
también que el ruido estuvo controlado y que no fue tan estridente como
se pensaba, sin embargo, aseguró que sí hubo molestias durante el día
por la obstrucción de camiones que fueron finalmente superadas.
El centro de salud señaló que se dará un informe más concreto luego de hacer la consulta con los pacientes, pero
espera que no se vuelvan a realizar eventos tan cerca del hospital.
Sin embargo, varias quejas llegaron a este medio por equipos de alto
volumen en otros barrios. Algunos vecinos de El Recreo se quejaron del
ruido generado el domingo por la inauguración de un bar en la carrera
80B. Aseguraron que los propietarios del bar sacaron los bafles con alto
volumen hasta altas horas de la noche, sin control por parte de ninguna
autoridad.