martes, 13 de abril de 2010
lunes, 29 de marzo de 2010
The Washington Post compara a Cartagena con pobreza de África
miércoles, 3 de marzo de 2010
EL REAL CARTAGENA
La historia se remonta al año 1962, Antonio Soto, hoy representante de la Federación Nacional de Cafeteros, recuerda que un buen día del mes de Marzo de 1962, un grupo de muchachos que solía jugar ajedrez en el callejón de los Chivos y en el Toril, justo por donde hoy pasa la Avenida Pedro de Heredia, se asoma al patio de la residencia del doctor Castro y vieron a un muchacho jugando un balón de fútbol.Aquello les llamo mucho la atención. "Lo que comenzó como una curiosidad se convirtió en un disfrute por la forma como le pegaba a la pelota, con dominio y estilo. De inmediato hicimos amistad con y lo bautizamos Dracula, porque le faltaba la dentadura del frente", recuerda Soto después de 38 años.
Alejandro Martínez -el nombre del muchacho- les enseño a patear con el empeine "y nos motivo para practicar este novedoso deporte en Cartagena".
Soto y sus amigos jugaban ajedrez, y con Alcibiades Davila, Diego y Jaime Salgado, Hugo Romero Boris Paternina, Luis " Bombillo " Cárdenas y Nicolás Castilla se reunieron con Dracula y organizaron un equipo de Fútbol para jugar en la tercera categoría de la Liga de Bolívar. " Así surge el nombre del REAL CARTAGENA, por razones del abolengo de la ciudad. " El nombre tuvo la aprobación de todos por razones obvias"
El ejecutivo cartagenero recuerda que la preparación del equipo se cumplía en las horas de la noche en la Ermita del Pie de la Popa, alrededor de la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria. "Como todos combinábamos el estudio con el trabajo entrenábamos en horarios nocturnos". Ese mismo año se fundo el equipo Atlético del Caribe con los hermanos Gómez, Laureano y Ramiro, El flaco Herrera, Joaco Franco y los Hermanos Palmieri.
Era la época en que un par de guayos de fútbol costaba la suma de 20.oo pesos, y se jugaba en el campo de la Infantería de Marina, localizado a la entrada de Bocagrande (hoy parque de la Marina), donde practicaban Calixto Avena y Jaime Morron, grandes figuras de Millonarios de Bogotá.
Se vivía una época romántica en el fútbol de Bolívar. El estadio olímpico Pedro de Heredia solo contaba con la gradería de sombra, de manera que para programar un partido había que contratar a la policía montada para que custodiara los alrededores del escenario y así nadie se asomara haber el espectáculo. Era un estadio desprotegido. En ese entonces la mentalidad del dirigente deportivo, y de buena parte del periodismo, estaba fijada en la fuerza que tomaría el fútbol, y su incremento en la ciudad significaba un peligro para el deporte de los bates y las manillas.
Así se conoce y concluye la primera etapa del Real Cartagena como equipo aficionado en la Liga de Fútbol de Bolívar.
En el mes de enero de 1971 estalla crisis económica del equipo Atlético Bucaramanga, que presidía el hoy senador bumangués José Luís Mendoza Cárdenas, quien pidió auxilio para salvar la subsistencia del equipo de la Ciudad de los parques.
En Cartagena estaba Héctor David Flores Sotomayor, un hijo de la Real villa de Santiago de Tolú que se afiebro por el fútbol en Cartagena. Era secretario ejecutivo de la Liga de Fútbol de Bolívar, al lado de Don Miguel Diego Ballestas, su presidente (q.e.p.d.).
Héctor David organizo un movimiento masivo con Cesar López (q.e.p.d.), propietario de foto Star, y apunta de marconigramas dirigidos a Mendoza Cárdenas y a la Dimayor, ofreciendo el estadio Pedro de Heredia, consiguieron interesar al dirigente búcaro para trasladar el equipo a Cartagena y jugar sus partidos de local.
Era el Atlético Bucaramanga de Adolfo Riquelme (uruguayo). "el ratón" Macias, Antonio Duque, Ignacio "centavo" Pacheco, Germán "cuca" Aceros, Julio Brucessi, Jorge Lastra (q.e.p.d.), Julián Martínez , Gilberto Centeno, Edinson Carabali, Misael "papo" Florez, Eduardo Guillo, Carlos Tejera (uruguayo), Edgar Angulo, Julio Cesar Ramírez, Ildefonso Hoyos, aporte de Cartagena, Juan Vicente Quintero y Omar Verdun,Tecnico y goleador uruguayo.
La Corporación tiene ficha en la División Mayor del Fútbol Colombiano distinción que solo ostentan 18 clubes mas en todo el país ( todos los participantes de la categoría "A" y el Cúcuta Deportivo). El Real Cartagena ha estado actuando ya en dos ocasiones en la primera "A" en 1992 y en el año 1999 hasta el 2002 teniendo siempre decorosas actuaciones y convirtiéndose en las plazas mas queridas del balompié nacional por los demás socios, además es ya considerado como una cantera de figuras ya que de sus divisiones han salido nombres como los de Banguero , Ferreira , Carlos Asprilla , Harold Viafara , Alberto Manotas y ha servido de formador de grandes del fútbol como son entre otros Robinsón Zapata , Kilian Virviecas, Andrés Pérez , cocho Patiño , Villareal entre otros y la revelación del torneo 2004 Marcos Canchilas.
El manejo financiero, comercial y logístico del club lo viene realizando actualmente la Promotora de Deporte de Cartagena de Indias cuyo fin es a un plazo prudencial de tiempo devolverle el equipo en un gran porcentaje al pueblo cartagenero.
Sus fundadores son :
-Hernán Vélez Pareja
-Augusto Pinedo
-Roberto Gonzáles
-Dumek Turbay
- Felipe merlano de la Osa
viernes, 12 de febrero de 2010
Cartagena en Imagenes
jueves, 28 de enero de 2010
Adios a la Negra Etelvina
El folclor colombiano está de luto, se fue una de sus más grandes exponentes. Etelvina Maldonado, esta negra regó por el mundo el sentir de la raza Afrocolombiana nuestra Costa Norte. En sus letras plasmaba la cotidianidad de la gente del común que junto a los ritmos del Caribe formaba una mezcla mágica, así como lo es nuestra región.
Se fue, pero nos deja su legado musical que perdurará por siempre recordándonos de dónde venimos y tal vez también a donde vamos.
Buen viaje y nos encontraremos algún día.
miércoles, 13 de enero de 2010
La Concesión de Castillogrande

Hace más de un mes expuse en este mismo sitio las razones por las que estoy convencido de que la política de privatización, mediante concesiones, de las playas de Cartagena es altamente perjudicial para sus habitantes.
Como consecuencia, quizás, de lo dicho por mí, salieron casi de inmediato escritos de todo orden celebrando la política de concesiones como si fuera la salvación del turismo y de los cartageneros.
Yo guardé prudente silencio, porque sabía que el desarrollo de los acontecimientos me daría la razón. Como en efecto sucedió. Leo el sábado y el domingo pasados noticias, artículos y editoriales acerca de la indignación de los habitantes de Castillogrande ante la inminente entrega en concesión de casi 8 cuadras de playa, arrancando cerca del hospital.
Los habitantes del barrio, con toda razón, se oponen a lo que intuyen que puede pasar: que el interés privado prime sobre el público, de modo que, sin consideración con los vecinos, los dueños de la concesión desarrollen en ella toda clase de negocios con música, ron y guachafita corrida. Lo increíble es que con un cierto tufillo clasista algunos todavía consideran que lo que está mal para Castillogrande podría estar bien para los de la zona norte.
Porque el punto aquí es que la zona norte que conocemos es, sin embargo, también residencial o está proyectada a serlo. ¿No lo son acaso Marbella, Crespo, la Boquilla y todo lo que sigue del anillo vial, hasta Barcelona de Indias y más allá?
La Boquilla y Manzanillo merecen consideración aparte. Creo que algunos de los que creen que no debe hacerse en Castillogrande, pero si en la zona norte, quizás, sin proponérselo, parten del sentimiento de que quienes habitan estos viejos caseríos son menos ciudadanos que ellos. Pero resulta que en la Boquilla y Manzanillo viven personas desde tiempos antiquísimos, desde antes de que, con las complicidades de las autoridades locales, se les expulsara de sus viviendas, como en efecto se está haciendo de la manera “más pacífica” del mundo.
De modo que vamos avanzando en el libreto: ya se reconoce, al menos, que las concesiones no son siempre buenas y que pueden ser malas: claro, en Castillogrande.
Lo que no se dice es que el acoso de los vendedores es un problema únicamente en las playas de Bocagrande. Y allí debe resolverse, mediante el ejercicio de la autoridad de la señora alcaldesa. Recorro todos los domingos las playas desde Crespo al Cabrero, y con frecuencia voy a la Boquilla, y nunca he visto a la gente acosada por los vendedores allí. ¡Nunca! Hay vendedores muy respetuosos que transitan con sus productos y se los ofrecen a los bañistas o esperan que estos vengan a comprárselos.
Pero, claro, las concesiones de las playas pueden convertirse en un gran negocio y en una pesadilla, esa sí de peores consecuencias para los ciudadanos: porque una vez concedidas, ¿quién controlará al concesionario?
Ahora bien, si la tesis de algunos amigos es que no deberían otorgarse concesiones en barrios residenciales, llamo la atención a que incluso Bocagrande lo es. Yo, por mi parte, sigo creyendo que basta con el ejercicio de una sana autoridad, en dicho barrio, para que las playas funcionen adecuadamente, y sigan siendo un bien democrático de los cartageneros, como lo han sido durante siglos, hasta hoy.
Tomado de: http://www.eluniversal.com.co/v2/columna/la-concesion-de-castillogrande


